Es muy común en la blogosfera la eterna pregunta de si los videojuegos “son arte”. Una pregunta estúpida, sin respuesta clara, y claramente tendenciosa. Considerar que es posible responderla en una entrada de blog de unos pocos caracteres es poco menos que de iluso. ¿Acaso los hermanos Lumière pudieron prever que su invento se convertiría en el nuevo arte del siglo XX? No, de hecho para ellos su creación no era más que un hobby que les podía llegar a reportar ganancias si lo vendían de manera adecuada. No fue hasta la llegada de ciertas personas que el cine alcanzó su pleno potencial, y hemos podido llamar “obras de arte” a ciertas películas sin ruborizarnos.
Estando como estamos en el inicio de la popularización de los videojuegos como obras audiovisuales, considero que no somos nosotros los que tendremos que definir los videojuegos como arte o no, sino las generaciones futuras.
Desde mi punto de vista, los videojuegos van demasiado rápido en este proceso de aceptación por la sociedad. En estos tiempos de prisa y agobio, las compañías buscan vender lo máximo posible de la manera más rápida posible. No dejamos tiempo a los pocos artistas que tenemos para que elaboren sus obras. Queremos una nueva entrega de nuestro juego favorito y la queremos ya.
¿A qué llevan éstos síntomas? A lo que yo considero como la inmadurez del medio. Tanto empresas, como artistas, como aficionados no son lo suficientemente maduros y adultos como para darse cuenta de lo que están haciendo. A este ritmo infernal, los videojuegos morirán dentro de diez años, exprimidos hasta la saciedad antes de que sus frutos hayan alcanzado el momento de la recolecta.
El arte no se puede forzar. El arte debe salir de lo más profundo de cada ser involucrado en el proyecto, desde el creador hasta el mismo receptor. Debe salir de manera natural por los cauces adecuados, y al ritmo adecuado. No al mismo ritmo que el cine, ni la literatura, la pintura, la escultura, o cualquiera otra de las disciplinas, sino al suyo propio.
No se si los videojuegos son un arte o no lo son. Tampoco me interesa demasiado responder a esa pregunta. Pero estoy seguro de que a este ritmo, nuestros hijos dirán que no lo fueron.
Timelapse de la creación de un videojuego en Java.